miércoles, 27 de mayo de 2015

¡¡Victoria!!

Camaradas:

El proletariado ha hablado alto y claro. La clase trabajadora, de manera pacífica y democrática, ha llevado a los verdaderos partidos de izquierda a la toma completa del poder.

Gran triunfo en Barnagrad el de nuestra camarada Ada Colaunova aunque de momento, por motivos tácticos, tengamos que seguir manteniendo una apariencia de colaboración con los partidos indigenistas locales. Ya llegará el momento de prescindir drásticamente de ellos y mientras tanto, para tenerlos distraídos, podemos organizar expediciones punitivas a Badalona, último reducto del fascio pseudocatalán.

Pero si grande fue la victoria en Barnagrad, memorable fue la jornada en Madridgrad. Las masas proletarias, firmes y decididas, mostraron su inequívoca repulsa a la lideresa contrarrevolucionaria. Obreros y campesinos, liderados por la intelectualidad, han unido sus fuerzas y se niegan a hacer el juego a los enemigos de la democracia y la libertad.

De nuevo, emocionados comprobamos cómo Madridgrad, al igual que en la Guerra Civil esa que nunca perdimos, se erige en inexpugnable baluarte frente al que se estrellan las tenebrosas hordas del fascismo.

Sin embargo, camaradas, es preciso un último esfuerzo. Apenas tomemos posesión de la alcaldía, es necesario un golpe de fuerza súbito, imprevisto, firme y violento para descabezar a las ya desorganizadas fuerzas fascistas. Bajo la consigna “Carmena o revienta”, agrupados en escuadras y a las órdenes de vuestros comisarios políticos, os dirigiréis a los domicilios de los peperos más significativos y les demostraréis, sin excepción, que lo de Calvo Sotelo no fue un simple accidente.

Pero recordad, hay órdenes estrictas de capturar sana y salva a la lideresa y llevarla, sin dilación, a la cheka de Cibeles (antiguo ayuntamiento). De allí la llevaremos a la Plaza Mayor a que dé un mítin, el último, en donde comprobarán nuestros enemigos la firmeza de nuestra resolución y el destino que a todos ellos, sin excepción, les aguarda.


¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán!




lunes, 4 de mayo de 2015

Libros progresistas: Las recetas sindicalistas de Sor Lucía Caram

Como bien podemos comprobar, en esta ocasión Sor Lucía no se queda en el plano teórico y, arremangándose los hábitos, desciende al terreno de la praxis para demostrar con hechos incontestables sus palabras. Así pues, esta valerosa monja de progreso nos regala los sentidos con un libro eminentemente práctico, dirigido a las sufridas compañeras de los sindicalistas de base o de los mandos intermedios de los sindicatos progresistas. ¿Tu compañero ha invitado a cenar a sus amigotes del comité de empresa? ¿Algún capitoste sindical viene de visita sorpresa a tu casa? ¿Tienes que dar cobijo y refugio a algún líder del Pueblo perseguido por las represoras fuerzas del orden público vendidas al fascio? Nada para salir airosa del paso como aplicar las sencillas recetas de este libro para que quedes, fémina revolucionaria, como una auténtica secretaria general y ayudes a tu compañero a subir en el escalafón del sindicato.


Declarado el libro de utilidad pública sindical, para poder elaborar sus recetas es preciso realizar, con carácter previo, el curso de requisa revolucionaria avanzada, que se encargarán de impartir nuestros compañeros de UGT y CCOO en Sevillagrad, de manera totalmente gratuita, presentando la prueba de compra de este libro.



Libros progresistas: Mi klaustro es mi cheka

Como continuación del libro anteriormente comentado, Sor Lucía nos muestra cómo las actividades de la Iglesia actual, especialmente el cuidar de los enfermos, enseñar a los niños en las escuelas, dar de comer a los pobres y demás zarandajas de esa especie son cosas arcaicas y del pasado que no responden en absoluto a las necesidades de las sociedades democráticas avanzadas.

En su lugar, la autora nos enseña que la misión principal de la nueva Iglesia ha de ser la de extender los salvíficos efectos del sacramento de confesión a toda la sociedad. No obstante, siempre hay sujetos reluctantes, refractarios, renuentes, recalcitrantes o simplemente tímidos que son especialmente reacios a confesar sus pequeños desviacionismos y que necesitan ser adecuadamente persuadidos para que los cuenten con todo lujo de detalles y dejen de cargar con ese terrible peso en sus conciencias.

Por supuesto, las nuevas tecnologías juegan un importante papel en esta nueva Iglesia. Los avances en la generación, gestión y transmisión de bases de datos electrónicas, aplicados al secreto de confesión, evitarán mucho trabajo a la Policía Popular en la tarea de detener, clasificar y procesar a tanto traidor, beato, liberal, conservador, burgués, imperialista, sionista, homosexual, disidente, asocial, marginal, pervertido sexual, socialmente indeseable, trotskista o simplemente desafecto al progresismo como hay actualmente en nuestra sociedad.


Como oferta promocional con el libro se regala el kit básico del buen chekista, consistente en unas esposas, un puño americano, una porra, una batería con pinzas conectadas a los electrodos y un magnetófono para que puedas empezar a realizar la autocrítica a tus queridos vecinos, especialmente al fascista ese, el presidente de tu comunidad, que va largando por ahí que no pagas tus recibos.



Libros progresistas: A Dios quemando

Camaradas:

Os sabéis a Marx y Engels de memoria. Habéis leído en profundidad a Rosa Luxemburgo, Fidel Castro, Mao Tse-tung y Pero Grullo con gran aprovechamiento. Y os merecéis ya, compañeros, el gozo y recompensa de leer a los nuevos autores progresistas que, por su rigor doctrinal y amenidad en la exposición que realizan de los temas más candentes en la sociedad actual, están llamados a convertirse en los nuevos clásicos socialistas.

Una autora que viene pisando fuerte es Sor Lucía Caram, cuya bibliografía proporcionará grandes placeres espirituales al proletariado con varios libros que pasaremos a comentar, empezando por “A Dios quemando”:

Con este apasionante libro, Sor Lucía realiza un pormenorizado estudio de campo y concluye terminantemente que la Iglesia actual es una institución machista, sexista, homófoba, arcaica, oscurantista y corrupta, por lo que propone renovarla desde sus cimientos teniendo muy en cuenta las decisivas aportaciones realizadas por el dogma progresista y la teología de la liberación.


Pero para dar paso a lo nuevo hay que destruir lo viejo. Por ello, para aportar luz a la problemática suscitada, se hace necesario quemar todos los antros clericales que responden a los nombres de capilla, ermita, parroquia, iglesia, templo, basílica, catedral y otros similares para erigir, en su lugar, ciclópeas e imponentes Casas del Pueblo en donde las masas proletarias puedan nutrir espiritualmente su alma sin verse expuestas al peligro de la contaminación cléricoburguesa. Así que, camarada, si siempre soñaste con cantar la Internacional en la Eucaristía, recibir en tu seno el santísimo cuerpo del Padrecito Koba o comulgar con kalimotxo, este libro será para ti de obligada referencia.